El deporte argentino se pone la camiseta

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Al jugador argentino de baloncesto Sebastián Vega, de 31 años, le temblaban las manos cuando dio al botón de enter y publicó su carta en las redes sociales. Con esa carta pública, Vega se ha convertido en el primer jugador de la Liga Nacional de Baloncesto en salir del armario. Su paso al frente sigue al que dio meses atrás el jugador de voleibol Facundo Imhoff y amplía la grieta abierta en el muro de uno de los grandes tabúes del deporte, el de la homosexualidad. 


“Me estaba haciendo mal. Cada vez que cambiaba de club me tenía que volver a exponer de vuelta y es muy agotador tener que estar dando explicaciones”, dice. Pesó aún más el deseo de “cerrar un ciclo” para poder disfrutar del futuro y allanar el camino a las nuevas generaciones. 


Vega se sintió identificado con Facundo Imhoff cuando este hizo pública su homosexualidad en agosto, después de que su equipo de voleibol ganase la medalla de oro en los últimos Juegos Panamericanos. “Yo tenía las mismas preguntas, la misma incertidumbre: quedarme sin trabajo y que el club me cierre las puertas. Esos miedos no me los pudo sacar nadie hasta que no lo dije porque no tenía ningún referente”, cuenta Imhoff.


Vega e Imhoff creen que es cuestión de tiempo que la homosexualidad se normalice también en el deporte, como ha ocurrido en otros ámbitos de la sociedad. “Nosotros somos una generación bisagra. Los padres de nuestra edad crían de otra forma y la sociedad acompaña, va cambiando”, augura Vega. Anima también a quienes dudan a dar un paso al frente. “Vale la pena. Elijo vivir mi vida con libertad”.


LAS CHICAS
En el fútbol de varones no existen casos de jugadores que sean abiertamente homosexuales. Muy distinta es la disciplina femenina, donde la diversidad se toma con naturalidad y hasta se celebra como un acto político de reivindicación de derechos.


“Ninguna tuvo problemas en cuanto al entorno familiar y mucho menos en cuanto a amigos, amigas ni a quienes nos entrenan. Nosotras nos mostramos abiertamente en redes sociales, en salidas, caminamos por la calle de la mano, nos damos besos y nos decimos cuánto nos amamos con total libertad”, cuenta Stefania “Pepi” Piazza. Para Pepi, es clave que un/a referente del deporte hable abiertamente su homosexualidad para que otros/as se sientan contenidos. “El feminismo atraviesa el fútbol. Eso nos protege muchísimo y hace que podamos mostrarnos a mucha honra las mujeres que somos lesbianas".


Lorena Benitez, es otra gran referente del fubtol femenio. La mediocampista es mama de mellizos junto con su pareja, Verónica. Ninguna de ellas sienten haber sido señaladas por su orientación sexual. Creen que la homofobia y la lesbofobia son formas de discriminación que cada vez se dan menos en una sociedad que avanza en materia de ampliación de derechos. "Hay otra visión. Nunca pasamos situaciones feas, nunca nos dijeron nada en la calle. Está más aceptado que antes", señalan.

Fuente: elpais.com / infobae.com

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